El bono social, explicado

Qué es el Bono Social? Es una tarifa especial destinada a colectivos vulnerables que implica un descuento en la factura de la electricidad. Se aplica al término de potencia (parte fija) y al consumo (parte variable).

A día de hoy*, los beneficiarios del bono social tienen (siempre que cumplan se los requisitos establecidos) un descuento de hasta el 80%. Existe una bonificación del 40% para hogares con bajos ingresos y una bonificación para consumidores vulnerables de hasta el 65%. Así, aquellos usuarios considerados colectivos vulnerables severos tienen hasta un 80% de reducción. Además, y gracias a la nueva norma publicada en el BOE, el tiempo de tramitación de 10 a 15 días y las comercializadoras están obligadas a enviar a todos sus clientes de mercado regulado una carta en la que se detallen todas las condiciones relacionadas con el bono social.

Finalmente, recordar que toda la información sobre los criterios de elegibilidad y tramitación está actualizada en https://www.cnmc.es/bono-social

* Información actualizada el mes de enero de 2024.

¿Quién puede acceder al bono social?

En el texto publicado en el BOE se establece que los usuarios podran solicitarlo si cumplen con los requisitos descritos en los baremos de las siguientes infografías.

NUEVO BONO SOCIAL para hogares con bajos ingresos económicos:

BONO SOCIAL para hogares en situación de vulnerabilidad:

BONO SOCIAL para hogares en situación de vulnerabilidad severa:

¿Quién puede solicitar el Bono Social?

El texto publicado en el BOE se establece, en su disposición final vigésima tercera, que los usuarios podrán solicitarlo si cumplen alguno de los requisitos descritos en los baremos de las infografías.

¿Por qué es importante solicitarlo?

Porque es una medida de protección. Y por consiguiente, su aplicación implica una reducción en el importe de las facturas del servicio eléctrico para hogares elegibles.

¿Cómo se gestiona?

La información sobre la bonificación tiene que ser clara, actualizada y tiene que estar disponible no solo en formato digital sino también en papel. Los canales de difusión tienen que ampliarse y reforzarse más allá de la comunicación a través de Internet, porque hay colectivos con dificultades para acceder a dichos canales digitales. Además, las administraciones locales y los puntos de servicio de las compañías comercializadoras de electricidad tienen que facilitar y promover el acceso de los usuarios/as a la bonificación.