Después de que la Comisión Europea diera luz verde en mayo a la llamada “excepción ibérica” presentada por España y Portugal, comienzan a llegar las facturas con el nuevo concepto aplicado. La medida, que aplica un mecanismo de tope de precio al gas durante 12 meses, tiene por objetivo limitar el precio del gas (un precio que influye directamente sobre el precio de la luz).
Pero, ¿por qué una medida que se aprobó para proteger a la ciudadanía de las subidas de precio del sector energético implica un coste extra? Desde Ecoserveis explicamos con detalle las claves para entender el funcionamiento de la excepcionalidad ibérica.
¿Qué es la excepcionalidad ibérica?
El mercado eléctrico español es de tipo marginalista, es decir, el precio de la luz le fija (en cada tramo horario) la fuente de producción más cara. Con esta excepción, aprobada ahora por Bruselas, España y Portugal podrán limitar el precio del gas a 40 euros por megavatio hora (MWh) en un principio, ya 48,8 euros a medida que vayan avanzando los doce meses en los que tendrá vigencia la excepción. Es una gran rebaja, ya que actualmente el precio ronda los 75 euros. Se espera que la medida frene en seco la actual escalada de precios.
¿Qué se aprobó con esa medida?
España y Portugal pidieron a la Unión Europea desvincular el precio del gas (que estaba y sigue estando disparado) del precio de la electricidad para abaratar el recibo. A partir del 15 de mayo de 2022 y hasta finales de mayo de 2023 será de aplicación el Real Decreto-ley 10/2022, de 13 de mayo, por el que se establece con carácter temporal un mecanismo de ajuste de costes de producción para la reducción del precio de la electricidad en el mercado mayorista que consiste en poner tope al gas que se utiliza. Durante los 6 primeros meses estará limitado a 40€/MWh y, a partir de entonces, irá subiendo 5€/mes hasta 70€/MWh. Como las centrales de gas devengarán pérdidas, los ajustes los paga el sistema o, como dice el texto, las compensaciones serán “asumidas entre todas las unidades de adquisición de los agentes del mercado ibérico”.
¿Quién paga la compensación, la diferencia entre el precio límite y el del mercado?
Los consumidores en modalidad de PVPC (Precio Voluntario al Pequeño Consumidor) y los del mercado libre que hayan negociado nuevas condiciones a partir del 26 de abril de 2022. El resto se irá incorporando a la compensación a medida que se renueven los contratos. Así que, si en la factura no aparece este nuevo concepto, es que todavía no se han renovado las condiciones con la comercializadora de mercado libre (normalmente se renuevan anualmente). En el caso de los contratos con modalidad PVPC, el coste va integrado, por lo que no aparece una nueva línea de facturación, pero sí aumenta el coste de proporción (podríamos decir que se trata de un concepto que queda escondido).
Pero si pago por un nuevo concepto y pago aún más que antes, ¿por qué se habla de medida de protección?
A corto plazo, la respuesta sería que, sin esa medida, estaríamos pagando casi un 20% más. Esto, de hecho, es lo que está ocurriendo en el resto de los países europeos. El precio del gas se ha disparado en los últimos meses y podemos asegurar que, de no tener la excepcionalidad ibérica, estaríamos pagando mucho más. De ahí que la Comisión Europea esté trabajando en una “intervención de emergencia” de cara a las próximas semanas de septiembre.